CORONAVIRUS

CORONAVIRUS

    Los coronavirus son una gran familia de virus respiratorios que pueden causar enfermedades que van desde el resfriado común hasta el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS-CoV).

    El nuevo coronavirus (nCoV) es una cepa que no se ha identificado previamente en humanos. Los coronavirus tienen potencial zoonótico, esto es, que se pueden transmitir entre animales y humanos. Con los datos disponibles hay evidencia de que se ha producido al menos de forma limitada transmisión persona-persona.

    Las manifestaciones clínicas de una infección por coronavirus dependen en gran medida del tipo de virus y el estado de salud de la persona, pero los signos clínicos más comunes incluyen los propios de un resfriado común, destacando síntomas respiratorios, fiebre, tos, disnea y otras alteraciones de la respiración. También se han notificado síntomas gastrointestinales, incluyendo diarrea. En los casos más severos, la infección puede causar bronquitis o neumonía (bien sea neumonía vírica directa o favorecer una neumonía bacteriana secundaria), síndrome respiratorio agudo severo, fallo o insuficiencia renal e incluso la muerte (la información preliminar sugiere que esto ocurre especialmente entre personas mayores y con problemas de salud subyacentes o sistemas inmunes comprometidos).

    De momento no existe, como ocurre con muchos otros virus, un tratamiento específico de la enfermedad causada por nuevos coronavirus. Sin embargo, muchos de los síntomas pueden ser manejados clínicamente, por lo que el tratamiento debe individualizarse basándose en el estado del paciente y se asegurará el soporte vital en caso de complicaciones.

Para reducir el riesgo de exposición en viajeros, se recomienda:

  •     Normas adecuadas de higiene.

  •     Uso de máscaras.

  •     Ventilación de interiores.

  •     Evitar lugares con aglomeración de personas.

  •     Los viajeros mayores y aquellos con problemas de salud subyacentes pueden estar en riesgo de contraer una enfermedad más grave, por lo que deben evaluar el riesgo de un viaje a Wuhan con un profesional sanitario en un Centro de Vacunación Internacional.

  •     Además, debido a la elevada actividad de la epidemia de gripe estacional en China, los viajeros deben recibir la vacuna contra la gripe estacional al menos dos semanas antes del viaje, de acuerdo con las recomendaciones nacionales .

Los viajeros que presenten síntomas de infección respiratoria aguda dentro de las dos semanas posteriores a su regreso de Wuhan, deben:

  •     Buscar atención médica de inmediato. Antes de personarse en la consulta médica o en los Servicios de Urgencia, deben llamar con anticipación e informar sobre su viaje reciente y sus síntomas.

  •     Evitar el contacto con otros y usar mascarilla si no se puede evitar el contacto.

  •     No viajar mientras esté enfermo.

  •     Mantener una buena higiene de manos e higiene respiratoria: taparse la boca y nariz al toser o estornudar con pañuelos desechables o con la manga interior de la camisa, lavarse las manos después del contacto con las secreciones respiratorias y con frecuencia con agua y jabón durante al menos 20 segundos, usar un desinfectante para manos a base de alcohol si no hay agua y jabón disponibles, evitar en lo posible el contacto de las manos con los ojos, la nariz y la boca, usar mascarillas sobre todo en lugares con muchas personas.

Fuente: Cofib