Tecnopatías en la infancia

Tecnopatías en la infancia

    Cada poco tiempo aparece una nueva palabra para designar algún concepto relacionado con la salud. Es el caso de “tecnopatía”, que es la denominación por la que se ha optado para hablar de todas las consecuencias sobre la salud que pueden tener las tecnologías asociadas al uso del teléfono móvil y de internet.

    Muchas de estas “nuevas enfermedades”, lo son “entre comillas”. Me refiero a que podrían considerarse más una desviación de la normalidad que una enfermedad propiamente dicha, pero en cualquier caso, su aumento es indiscutible, y cada vez se produce a edades más tempranas. De forma acorde a cómo se produce el acceso a las pantallas. Esto aplica especialmente a las llamadas tecnopatías psicológicas.

    Dividiré las tecnopatías en 2 apartados: físicas y psicológicas

Tecnopatías físicas

    Están relacionadas con la postura que adoptamos con la utilización de las pantallas y con el uso de nuestros órganos sensoriales: vista y audición.

Problemas auditivos o mal de iPod

    Especialmente por el uso continuado de los auriculares que se colocan directamente en el conducto auditivo (conocidos como “de botón”). La tendencia es a utilizar volúmenes más altos de los recomendados, entre otras cosas para superar el ambiente -que suele ser ruidoso-. Este estímulo directo en el conducto auditivo causa con el paso del tiempo pérdida de audición, sordera en mayor o menor grado, así como disminución de la agudeza auditiva y con ella una disminución de la capacidad de oír sonidos agudos.

    Otra posibilidad que también puede ser bastante desagradable es que se produzcan tinnitus o acúfenos de forma temporal o permanente. Los acúfenos son sensaciones auditivas que no están relacionadas con un sonido real exterior y que se producen por daño en la estructura nerviosa sensorial.

Tensión ocular o estrés visual

    Un elevado número de horas frente a la pantalla, estresa a nuestro sistema visual. Así no es extraño sentir sequedad ocular, sensibilidad a la luz, pesadez al leer, lagrimeo, enrojecimiento, así como dolor de cabeza e incluso mareo en relación a todo ello.

    Aunque como en todos los demás problemas, lo ideal sería racionalizar el uso de las pantallas, existen una serie de consejos de higiene visual como descansar la vista cada pocos minutos, pestañear a menudo o guardar ciertas distancias entre el ojo y la pantalla que ayudan a minimizar la sintomatología.

    Por cierto, parece ser que la miopía está aumentando a nivel mundial a causa de mirar mucho más de cerca que de lejos y seguro que el uso de pantallas está implicado.

Lesiones por movimientos repetitivos

    Son lesiones que se producen por malas posturas y movimientos repetitivos relacionados con la utilización de teléfonos y tabletas.

     Afectan especialmente a las extremidades superiores. Por ejemplo la tendinitis de los dedos pulgar e índice (se conoce también como “whatsappitis”), la que afecta a la muñeca por la posición levantada al teclado o el síndrome del túnel carpiano.

Dolor de espalda

    Aunque puede doler cualquier parte de la espalda por las malas posiciones, la parte que más frecuentemente se afecta es la cervical, por el gesto de agachar la cabeza para escribir o leer.

Insomnio tecnológico

     El uso nocturno de internet y las aplicaciones móviles origina insomnio. En este insomnio participan 2 causas: la primera es el tiempo que se emplea y que se descuenta de las horas de sueño (en realidad también puede pasar viendo la tele…) y la segunda es el impacto de la luz azul de las pantallas, que interfiere en la secreción de la melatonina.

    La melatonina es una hormona que participa en el ciclo sueño-vigilia y su secreción está, en parte, relacionada con la luz. La alteración en su producción determina tanto alteración en la duración del sueño como en su calidad.

    Por todo ello, se recomienda “desconexión tecnológica” entre 1-2 horas antes de ir a dormir. Y dejar los móviles fuera de la habitación, para evitar las interrupciones del sueño que pueden darse al recibir alertas o mensajes.

Tecnopatías psicológicas

    Como os comentaba, no están definidas como enfermedades en los manuales en los que están codificadas las enfermedades.

Adicción a internet

    La adicción a internet o ciberadicción es aquella situación en la que existe un uso abusivo de internet a través de diferentes dispositivos y este uso interfiere con la actividad habitual, originando afectación social, laboral o familiar.

    Es un diagnóstico en el que no hay consenso: hay profesionales que defienden su existencia, mientras otros solamente consideran que hay un abuso excesivo sin poder considerarse una adicción, como ocurre por ejemplo con las drogas.

    Lo que sí observamos en los jóvenes es un uso muy intenso durante el primer año en el que tienen teléfono móvil. Luego suele disminuir hasta “normalizarse” (admitiendo que todos estamos un poco “enganchados”).

    Sí que está codificada en los manuales de enfermedades la adicción al juego a través de internet. El patrón típico del ludópata, se amplía con esta modalidad. Se produce un impulso compulsivo por el juego a través de la red en detrimento del entorno.

    Internet ofrece facilidad de acceso al juego (24×7) y diversidad de opciones.

Otros problemas detectados

  • Nomofobia: Ansiedad que sufrimos cuando no llevamos el móvil encima o no podemos utilizarlo.
  • Apnea del whatsapp: Consulta constante y compulsiva de si han llegado nuevos mensajes
  • Síndrome de la llamada imaginaria o de la vibración fantasma: Pensamos que el móvil ha vibrado y rápidamente lo vamos a consultar (muestra el grado de dependencia….)
  • Depresión del Facebook: Se pasa mucho tiempo en las redes sociales, originando aislamiento y baja autoestima.