Mindfulness Atención Plena

Mindfulness Atención Plena

Muchos son los beneficios asociados al Mindfulness, ese estado de "consciencia plena" que se deriva de centralizar nuestros pensamientos en el momento presente, en el " aquí " y el " ahora ", evitando que divague por derroteros que terminan produciéndonos estrés y angustia. Más que una disciplina es un modo de vida que, según los expertos, beneficia al cerebro y lo protege del envejecimiento.

Si queremos entender lo que significa el Mindfulness, nada como atender a la definición que hace la psicóloga clínica y presidenta de la Asociación Española de Mindfulness y Compasión ( AEMind ), Marta Alonso, en la web de esta organización: " más que un método, el Mindfulness es un estado de conciencia diferente, que consiste en ser consciente del discurrir de la mente momento a momento, manteniendo la atención de forma primordial en el presente, en aquí y ahora. Es una atención desnuda, abierta, amable, afectuosa, compasiva hacia todo cuanto ocurre dentro y fuera ", a la que se llega con técnicas de contemplación y meditación. Y que, según quienes lo practican, " te cambia la vida".

Aplicaciones Clínicas

Además de aplicarse en el mundo de la empresa y en el de la educación, el mindfulness tiene muchas y variadas aplicaciones clínicas, como el programa de Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena o Mindfulness (MSBR o REBAP). "Existen otras para prevenir recaídas en depresión o trastornos alimenticios, tratar adicciones o convivir con dolor crónico, aunque casi todas tienen MBSR como base y se adaptan a un público en concreto", explica el fundador del Instituto Esmindfulness Andrés Martín.

Expertos en dos años

Quienes practican el Mindfulness terminan aplicándolo a todos los momentos de su día a día: al ducharse, afeitarse, maquillarse, al escuchar música, al comer o en una reunión. Todo consiste, según los expertos, en focalizar la mente en la tarea, en centrar la atención, lo que produce un estado mental de claridad "incrementada" y ayuda a cultivar un estado emocional más estable. La presidenta de la Asociación Española de Mindfulness AEMind asegura que aprender es fácil y que incluso puede ser rápido, pero "mantenerlo de forma permanente es bastante más complicado. Hemos podido comprobar en nuestras formaciones y grupos que se tarda una media de dos años en consolidar la práctica de mindfulness de una forma estable y continuada ", afirma.

5 EJERCICIOS BÁSICOS

1. UN MINUTO DE ATENCIÓN PLENA.

Enfoca toda la atención en tu respiración durante un minuto. Deja abiertos los ojos, respira con el vientre en lugar de con el pecho y trata de respirar por la nariz y que salga por la boca. Céntrate en el sonido y el ritmo de la respiración. Prepárate para que la mente deambule (porque lo hará) y tendrás que esforzarte por devolver la atención al objetivo cada vez que esto pase. Puedes realizar este ejercicio las veces que quieras ya que te ayuda a restaurar la mente, conseguir claridad y paz. Este ejercicio es la base fundamental de una técnica de meditación mindfulness correcta.

2. OBSERVACIÓN CONSCIENTE.

Escoge un objeto. Cualquier objeto cotidiano: una taza de café, un bolígrafo...Ahora permite que absorba completamente toda tu atención. Solo obsérvalo. Sé consciente de que lo que estás observando te aporta una sensación de "estar despierto". Observa cómo la mente se libera de pensamientos y se centra en el momento presente. Es algo sutil pero poderoso. También puedes practicar la observación consciente con las orejas en lugar de los ojos. Algunas veces escuchar es mucho más potente que mirar.

3. CUENTA HASTA 10.

Este ejercicio no es más que una simple variación del ejercicio 1. En este caso en lugar de centrarse en la respiración, cierra los ojos y enfoca la atención en contar lentamente hasta 10. Si en algún caso pierdes la concentración, debes empezar por el número 1.

4. LA LLAMADA A LA ATENCIÓN.

Centra tu atención en la respiración cada vez que se produce una señal ambiental específica. Por ejemplo, cada vez que suena el teléfono. Simplemente elige una señal ajena a ti. Cualquier cosa es válida . Cada vez que te miras en el espejo, cada vez que tus manos se tocan, cada vez que oyes el claxon de un coche, el silbido de un pájaro... Esta técnica está creada para conseguir que, cuando se realiza la acción de enfocar la respiración, tu mente viaja al momento presente y se hace consciente de ello.

5. OBSERVA TUS PENSAMIENTOS.

Es difícil conseguir que cualquier persona estresada y ocupada que lleva un rápido ritmo de vida, lo abandone para enfocarlo en una corriente de pensamiento a través de la mente. La idea de sentarse, incluso, les produce más estrés. Si eres una de esas personas, en lugar de trabajar contra la voz de tu cabeza, puedes sentarte y "observar" tus pensamientos en lugar de involucrarte en ellos. De esta manera no conseguirás eliminarlos como en el resto de ejercicios, pero es una buena técnica para disminuir su intensidad.

Fuente Revista Consejos de tu farmacéutico